El presidente de Bolivia, Evo Morales, alertó el lunes al mundo industrializado que si no cambia sus políticas que dañan el medio ambiente y ponen en riesgo al planeta "seguramente se producirá una rebelión mundial en defensa de la vida y de la humanidad".
En un acto celebrado en el Palacio de Gobierno durante la presentación de un libro del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, el Jefe de Estado subrayó que se debe asumir la responsabilidad de salvar al planeta con políticas orientadas a enfriar el planeta "para evitar su inanición".
Dijo que esa responsabilidad no debe enfocarse solamente en el mundo en desarrollo sino fundamentalmente en los países industrializados, debido a que sus programas irracionales de industrialización han colocado al mundo y a la vida al borde de su extinción.
Recordó las afirmaciones formuladas por Fidel Castro en sentido de que "los países desarrollados en vez de cobrar la deuda externa, deben pagar la deuda climática por el daño que causan a la humanidad".
Morales expresó su preocupación por el calentamiento global que sufre el planeta que provoca hasta migraciones humanas en busca de agua para sobrevivir, mientras en otras zonas la sequía hace estragos.
"Cuando me preguntan cuál es la mejor forma de acabar con la pobreza en el mundo en desarrollo, no dudo en afirmar que el camino es adoptar medidas para enfriar el planeta", dijo.
"Es una nueva batalla en Bolivia y en el mundo para salvar a la humanidad", recalcó.
Destacó la determinación de los países que forman parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al reconocer al agua como un derecho humano tras el planteamiento realizado por Bolivia.
Sin embargo enfatizó que la próxima batalla se dará en la Cumbre Mundial sobre el Cambio Climático que se celebrará en diciembre en Cancún, México, donde los países industrializados y los en vías de desarrollo deben lograr consensos sobre los mejores caminos para evitar una desaparición del planeta.
Señaló que Bolivia y otros pueblos del mundo batallarán en Cancún por lograr que el mundo industrializado asuma su responsabilidad y acoja las recomendaciones aprobadas en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático y la Defensa de la Tierra, que se celebró en abril pasado en la población boliviana de Tiquipaya.
En ese encuentro más de tres millares de representantes de Gobiernos, organizaciones internacionales, movimientos sociales y organizaciones sindicales de todos los continentes emitieron un llamado al mundo industrializado para dejar de lado sus irracionales políticas de industrialización que generan gases que contaminan al planeta.
Morales subrayó en esa reunión que los países desarrollados están inmersos en una carrera por lograr mayores beneficios económicos y no dudan en agredir la naturaleza y explotar irracionalmente los recursos naturales sin preocuparse por el futuro del mundo.
"Ojalá Cancún dé señales de esperanza con acuerdos que impidan la destrucción global del mundo", afirmó.
Hizo patente su convencimiento de que si la Organización de las Naciones Unidas (ONU), bajo cuyo auspicio se realizará esa reunión no promueve acuerdos perderá otra vez su autoridad moral.
En diciembre del año pasado, otra Cumbre sobre el Cambio Climático celebrada en Copenhague, Dinamarca, no logró acuerdos y fue un fracaso.

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