domingo, 7 de noviembre de 2010

Las diversas facetas de La Paz pueden ser apreciadas desde 30 miradores y apachetas

Atractivos: El antropólogo Luis Castedo plantea otros dos miradores: el puente de Las Américas y las gradas de la calle Tiwanaku. 

La Paz puede ser vista desde diferentes ángulos. Según una investigación de la Alcaldía, la urbe tiene al menos 30 miradores y apachetas (sitios donde se realizan rituales y ceremonias), desde los cuales se pueden observar variopintas imágenes panorámicas de la ciudad. Aunque el antropólogo Luis Castedo Zapata sube este número a 32, si se suman el puente de Las Américas y las gradas de la calle Tiwanaku. 

Los más significativos están ubicados especialmente en las hoyadas. Los más conocidos tienen encantos particulares y hasta mágicos. Otros se hallan olvidados, sin que los ciudadanos sepan de su existencia. Pero eso sí, todos los miradores ofrecen vistas inolvidables y todas las apachetas permiten la vigencia de tradiciones milenarias. 

Por ejemplo, en el Distrito Centro se encuentra el conocido mirador Raúl Salmón de la Barra, que yace dentro del parque Laikacota. Allí, un visitante puede alquilar binoculares para acercarse un poco más a cualquier imagen del centro y el sur paceños. Para la mejor conservación de estos panoramas es que en algunos sectores, según el Reglamento de Uso del Suelo y Patrones de Asentamiento (USPA) 2007, se delimitan restricciones en la altura de las construcciones. 

Es en este marco que en el mirador de Laikacota se restringe el alto en las edificaciones ubicadas al pie del talud del mismo nombre. A la par, se limitan las construcciones colindantes a la vecina calle Juan de Vargas, que sólo deben tener hasta dos plantas. 

En el Distrito Max Paredes destaca el parque mirador Juan XXIII, lugar donde se adecuó un espacio de recreación para niños. En este sector se realizan actividades ceremoniales tradicionales y culturales como la quema de qoas (mesas de ofrenda a la Pachamama), ch’allas y otros rituales. A su alrededor, los predios que se encuentran en el manzano 19 (lotes del 9 al 15) tienen prohibido exceder la altura de tres plantas. 

En el mismo distrito se halla el mirador Jach’a Apacheta, sitio considerado centro religioso ancestral. El informe de Luis Castedo señala, sin embargo, que debido a problemas “entre la junta de vecinos y los consejos de amautas, ya no se realizan con frecuencia estas actividades” o rituales. En este sector también hay restricciones para los edificios: en el manzano 38, entre los lotes 308 y 310, no pueden exceder de una planta, y entre los lotes 311 y 312, sólo están permitidas las construcciones con dos plantas. 

En el Distrito de Cotahuma sobresale el mirador Faro Murillo, considerado como espacio de esparcimiento y recreación. A diferencia de los anteriores, en este lugar no se hacen rituales ceremoniales. En el entorno, y según la ubicación, están igualmente prohibidas las viviendas de más de una planta. 

También en Cotahuma destaca el Jach’a Kollo, que está ubicado en la zona Villa Nuevo Potosí. De acuerdo con la investigación de Castedo, este lugar es especialmente visitado por turistas, aunque no se realizan ceremonias o rituales. Por lo menos en cinco manzanos que se hallan a su alrededor, indica el Reglamento del USPA, las edificaciones con más de dos plantas están terminantemente prohibidas. 

Como mirador y apacheta está igualmente catalogado el llamado Salla Humani, que está incrustado en plena autopista que une a La Paz y El Alto. En este sitio es frecuente la realización de rituales y ceremonias por parte de distintas agrupaciones de amautas. Por su ubicación, no existen restricciones en las construcciones realizadas en su entorno. 

En el Distrito de la Periférica, el visitante puede acceder al mirador El Calvario, que se halla en Villa de la Cruz. Para la entrada a este atractivo hay que atravesar a pie 14 cruces, que son símbolo de las estaciones que recorrió Jesucristo en el momento de su crucifixión. En la cima, aparte del arco principal, se puede apreciar una iglesia. 

En la Periférica tampoco uno puede olvidar el nombre del mirador de Killi Killi, en Villa Pabón. El sector se encuentra enmallado y tiene vigilancia diurna y nocturna. Según los datos del antropólogo, este lugar tiene gran afluencia de turistas extranjeros y locales. Incluso hay paquetes de agencias de turismo que ofrecen un paseo por el sector. 

En el mismo distrito se halla el mirador-apacheta 27 de Mayo. Este sitio está un poco alejado de la ciudad y allí también sobresalen los rituales y ceremonias celebrados por los amautas y yatiris. El espacio aún no fue acondicionado para los eventuales visitantes; no obstante, los pocos que accedieron al lugar coinciden en que desde éste se puede tener una de las mejores vistas de Nuestra Señora de La Paz, de hasta 360 grados. 

En el Distrito San Antonio destacan los miradores Antenas de Entel, Escóbar Uría, Pampahasi y Santo Domingo. Un poco más arriba, en la zona San Isidro, exactamente en la quebrada Kollapajahuira, se encuentra el parque mirador Juan Sin Miedo, en honor al ex alcalde paceño Juan Del Granado. 

En el Distrito Sur están el mirador Corazón de Jesús, Scout de Següencoma y el parque mirador Unión Fraterna Alto Obrajes. 

Finalmente, hay espacios comunes que también son considerados como miradores y que pocos conocen. Por ejemplo, el mirador Juan de la Riva, en la calle del mismo nombre. Igualmente está el pequeño mirador Las Américas San Luis, en la zona de Sopocachi, entre las calles Chaco y Ostria. Incluso la curva de la avenida del Libertador, en la zona Sur, en el sector Rosasani. 

Con el afán de actualizar los datos, el documento del antropólogo es analizado actualmente por la Alcaldía, que reconoce solamente 30 miradores. De acuerdo con los datos de hace una década, éstos pueden ser clasificados en: urbanísticos, paisajísticos, turísticos, religiosos e históricos. 

Para destacar 

En el Distrito Max Paredes está el mirador Sagrado Corazón de Jesús, donde casi un centenar de personas queman sahumerios. 

El Montículo también es considerado un mirador. Éste es un sector visitado normalmente por parejas de recién casados. 

El parque Luis Eduardo Siles, en la avenida Kantutani, también es un mirador desde donde se puede contemplar la zona Sur. 

El parque Primavera, en plena Presbítero Medina, es un mirador desde el cual se puede apreciar el este de la sede del Gobierno. 

En el Distrito Max Paredes se halla el parque Portada Triangular, sobre la avenida Naciones Unidas, un mirador atractivo. 

En San Isidro está situado el mirador que lleva el mismo nombre, el cual pertenece al Distrito Periférica y es muy visitado. 

Sobre la meseta de Achumani está el mirador Santuario de Schoenstatt, del cual se puede tener una vista panorámica de la zona Sur. 

El antropólogo Luis Castedo sugiere como mirador el puente de Las Américas, en el espacio del final de la calle Juan de Vargas. 

Asimismo, este estudioso toma en cuenta como mirador a las gradas del pasaje Tiwanaku, en la calle Federico Zuazo. 

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